¿Cómo acertar al comprar un vino? ¿Vale la pena invertir en vinos caros?

El vino fue uno de los temas tratados por Ángel Regueiro, Restaurante Enekorri, en su sesión sobre “Complementos de la mesa” impartida a alumnas del PDA. Os traemos algunas ideas.

Vigilar el momento de la compra

Tener especial cuidado con la compra de vinos jóvenes y rosados. Es importante valorar la época del año en la que se realiza la compra de este tipo de vinos, interesa obtener la cosecha nueva y no los restos del año anterior. Los pedidos no serán para más de tres meses.

Tener un libro de bodega

Es interesante y de gran utilidad, ir apuntando las características que más nos llaman la atención de los vinos que servimos. De esta manera es muy sencillo registrar también las incidencias que se presenten, los vinos que han gustado más, posibles problemas…

Los vinos del mismo precio son de muy diferente calidad
Saber elegir lo mejor entre lo bueno hace la diferencia. Entre los vinos del mismo precio hay una variedad enorme y la calidad del servicio está en saber elegir lo mejor. Puede ser una muestra de un especial cuidado de las personas.

De vez en cuando hay que cambiar

Es bueno que se note el día de fiesta, y es el personal de servicio sobre quien recae esta responsabilidad. La fiesta se nota en los detalles que cambian y uno de ellos es el vino.

Darles a elegir a los comensales

Preguntarles a los comensales a veces qué vino les gustaría es un detalle muy grande y además es algo nuevo, algo inesperado. La persona se siente interesante, cuidada y se va contenta. Es un detalle que no cuesta nada pero hace la diferencia.

Revisar el olor del corcho

El corcho tiene tres olores diferentes que nos pueden decir mucho sobre la calidad del vino. La parte inferior, tiene ese aroma que desprende el vino, la parte intermedia suele recordar más al olor de la parafina y la parte superior, al contacto con el aire, tiene un olor más parecido al polvo.

En ningún caso, la parte inferior debe oler como la superior, denotaría una deficiencia en la calidad del corcho y probablemente también del vino.

Para saber, hay que probar

Hay que ser atrevido y probar cosas nuevas. Pero siempre innovar con algo que uno ya conoce y considera como bueno.

Para saber qué es lo  bueno, es necesario tener criterio y la inquietud constante de ofrecer cosas nuevas. Nuestro criterio tiene que prevalecer sobre la oferta de los proveedores.