Decorar una casa y convertirla en un hogar no es una tarea fácil y requiere sensibilidad. Lo más importante no es la tendencia actual sino el buen gusto que siempre estará vigente.

Belén Cruzate, decoradora Responsable de Proyectos en INCODESA, nos aconseja cómo hacer la casa un poco más acogedora, cómo elegir colores y también nos señala algunos de los peligros en los que es fácil caer.

Ante una casa ya decorada a la que le falta un punto acogedor y parece un poco fría, ¿qué detalles, o qué cosas se podrían hacer que no requieran una gran inversión? 

No se puede nunca generalizar, porque cada casa es un caso, pero pienso que habitualmente ayudan a ganar en calidez las luces bajas, en pasillos, zonas de estar, vestíbulos; las alfombras, siempre que no sean un obstáculo importante, por ejemplo en viviendas de gente mayor o impedida

Algún toque de color (siempre con moderación) con papel o pintura de color más cálido en alguna pared; con una buena selección de complementos (cojines, adornos, cuadros) que den color pero que no “emborrachen” por abusar de ellos.

¿Cuál es el peor error al decorar una casa? 

Yo señalaría tres:

  1. Utilizar muebles de poca calidad (es dinero tirado en pocos años)
  2. Seguir una línea decorativa muy llamativamente actual, porque  pasará de moda en poco tiempo.
  3. Utilizar tendencias que salen en las revistas, por ejemplo, el minimalismo que requiere unos materiales y unos ambientes, que en viviendas y presupuestos normales no tienen cabida.Esto último quizá se comprenda un poco mejor con un ejemplo: un traje de chaqueta de alta costura no requiere nada más: el corte, la tela, el diseño, la confección hace que siente fenomenal. Pero su precio es implanteable.Si en lugar de ese, compramos uno que se le parece, pero de unos grandes almacenes….hay que adornarlo con un pañuelo, porque la solapa no acaba de sentar bien; o completarlo con un buen bolso o zapatos, para que no quede pobretón…

Mezclar estilos: ¿sí o no? ¿cómo hacerlo? 

¡Claro que sí!, pero requiere que, al menos algo de lo que se mezcle sea de buena calidad, incluso una antigüedad, y una fina sensibilidad estética, para que el resultado sea armonioso y no una mezcolanza.

¿Podrías darnos algunos consejos sobre los colores a la hora de pintar? ¿Es adecuado usar colores fuertes?

El sentido común nos hará ver si debemos emplear colores claros, porque la estancia tiene poca luz natural, o es un semisótano, o no es suficiente la luz artificial, motivos por los cuales, nos inclinaríamos a los tonos blancos, cremas, marfil, etc. En principio, soy partidaria de los techos blancos siempre, para dar más sensación de altura.

Por otra parte yo diría que no hay que tener miedo a los colores fuertes, entendiendo por fuertes a oscuros, siempre que después los “levantemos” con las puertas claras, las tapicerías, los muebles, la iluminación, etc. Pero siempre que sean colores serenos. Fuertes en cuanto a vivos (fresa, verde manzana, albero, etc) sí, pero siempre de la mano de un profesional, para que valore la proporción de color en la vivienda.

¿Cuáles son las últimas tendencias? ¿Qué detalle no debería faltar en una casa? 

Aunque parezca que las últimas tendencias están en la línea del minimalismo, de los colores neutros, de las telas lisas, la realidad es que esta sobriedad muchas veces ha estado marcada por la crisis económica. Cuando no se puede estar cambiando con cierta frecuencia, se tienda a lo neutro, a lo que no cansa. Esto mismo pasa también en el vestido.

En los últimos años, en las ferias nacionales e internacionales, tanto de mobiliario como de tapicerías, se ha ido incorporando poco a poco el color, el estampado, a veces con diseños retro y con más frecuencia hacia lo clásico.

Pienso que en una casa lo que no debe faltar es la serenidad. Si hay algún elemento decorativo que distorsiona, centra la atención en él y nos hace estar incómodos. Es mejor no tener, por ejemplo, cuadros, que tener uno que “hace daño a la vista”. Claro está, eso es cuestión de sensibilidad.

¿Cómo educar el gusto? 

Parece que todas las personas tienen que tener gusto y si le dices lo contrario, se enfadan. Pero es como el oído: hay quien no es capaz de distinguir una nota de otra y no pasa nada.

Pero a pesar de todo, el gusto se puede educar a base de ver y ver. No sólo me refiero a ferias, revistas, tiendas, etc. que también educan, sino afinando la sensibilidad estética sabiendo contemplar por ejemplo, las gamas de colores que hay en la naturaleza.

¿Nos das algún consejo para mantener la casa en buen estado? 

Cuidarla día a día. Mantenerla. Nunca sustituir lo que tenemos por algo de peor calidad, porque eso supone ir, poco a poco, bajando el tono. Más vale poco y bien, que todo, ya, y como sea.